UMAI, COMIDA JAPONESA TRADICIONAL EN UN JARDÍN SECRETO

Umai, su paisajismo y cocina se centra en la cultura tradicional japonesa

Con una visión vanguardista, Umai presenta la gastronomía de Japón a la vez que eleva los sentidos a un estado máximo de fascinación, entre la delicia y calidad de su carta, la maravilla de un verdadero jardín zen, en el que el centro siempre será el comensal, y la permanente melodía natural del movimiento de los árboles y el canto de los pájaros, eso es Umai y está en Colima 159.

La propuesta de Umai se centra en la tradicional comida japonesa, utilizando extraordinarios productos nacionales, japoneses y de otras partes del mundo como Nueva Zelanda, Chile, Estados Unidos y Alaska, por mencionar algunos. De los elementos gastronómicos podemos destacar el atún de aleta azul (chu-toro / toro / akami), el king salmon, el erizo japonés (uni) y la hueva de salmón (ikura), ideales para encantar a cualquier paladar.
El menú propuesto por el Chef Ejecutivo Nacho Carmona, es una combinación de conceptos como Nigiris, Makis, Tempuras, sopas tradicionales y Sashimis. Entre las especialidades se encuentra el “Maki Ikigai”, hibashi de rib eye con shishito tempura, “Gyozas de Rib Eye” y el Ikura en Limón. Otra de las grandes sorpresas llevadas a la excelencia es El erizo (uni), uno de los ingredientes estrella de Umai, razón por la cual varios de sus platillos fueron creados con la inspiración de su complejo sabor.

TORTILLAS DE MAÍZ CRIOLLO HASTA TU CASA

Tradición del comal

En la mesa cotidiana podrán faltar muchas cosas, pero las tortillas, nunca. Lo que sí es que no siempre comemos de las mejores; las tortillas que venden en supermercados, tortillerías y, por supuesto, las empacadas que venden en las tiendas de conveniencia, están hechas con maíz genéticamente modificado pero además usan blanqueadores, conservadores y gluten añadido.

Por eso, muchas de ellas no pasan la prueba de fuego de una tortilla rifada: si la recalientas e intentas hacerte tu taquito o enrollarlas, no deberían romperse. Si no son buenas tortillas, no aguantan ni aunque estén recién salidas de la tortillería. Eso pasa porque trabajan con un maíz de baja calidad y por los productos que les añaden para hacerlas más baratas.

Lo bueno es que, ante esto, existen varias opciones de gente que se ha puesto a trabajar para llevar a nuestras mesas puras tortillas bien hechas; las de maíz criollo. Y una de ellas es Tradición del Comal.

Claudia Reyes Heroles es cofundadora de este proyecto y nos contó que, para llevarnos tortillas bien hechas y a buen precio a nuestras casas, se van a distintos lugares del país buscando milpas sustentables. “Tenemos una relación directa con los agricultores. Les compramos directamente y tratamos de sensibilizarlos para hacerlos ver que no tienen por qué bajarse de precio. A las grandes compañías les tienen que vender el kilo a tres o cuatro pesos, nosotros lo pagamos entre 12 y 20 pesos, y también les decimos cómo pueden limpiar y cuidar su maíz para que se los paguemos mejor”.

POLLO FRITO PARA COMPARTIR

POLLO FRITO DESDE MONTERREY

En la mesa cotidiana podrán faltar muchas cosas, pero las tortillas, nunca. Lo que sí es que no siempre comemos de las mejores; las tortillas que venden en supermercados, tortillerías y, por supuesto, las empacadas que venden en las tiendas de conveniencia, están hechas con maíz genéticamente modificado pero además usan blanqueadores, conservadores y gluten añadido.

Por eso, muchas de ellas no pasan la prueba de fuego de una tortilla rifada: si la recalientas e intentas hacerte tu taquito o enrollarlas, no deberían romperse. Si no son buenas tortillas, no aguantan ni aunque estén recién salidas de la tortillería. Eso pasa porque trabajan con un maíz de baja calidad y por los productos que les añaden para hacerlas más baratas.

Lo bueno es que, ante esto, existen varias opciones de gente que se ha puesto a trabajar para llevar a nuestras mesas puras tortillas bien hechas; las de maíz criollo. Y una de ellas es Tradición del Comal.

Claudia Reyes Heroles es cofundadora de este proyecto y nos contó que, para llevarnos tortillas bien hechas y a buen precio a nuestras casas, se van a distintos lugares del país buscando milpas sustentables. “Tenemos una relación directa con los agricultores. Les compramos directamente y tratamos de sensibilizarlos para hacerlos ver que no tienen por qué bajarse de precio. A las grandes compañías les tienen que vender el kilo a tres o cuatro pesos, nosotros lo pagamos entre 12 y 20 pesos, y también les decimos cómo pueden limpiar y cuidar su maíz para que se los paguemos mejor”.